Como cada año por estas fechas, los estorninos llegan a Lugo y causan a los vecinos de varias zonas de la ciudad numerosas molestias. Además del ruido nocturno de las bandadas, la presencia de estas aves incomoda al vecindario, por la suciedad y el olor de los excrementos que generan. Su rastro es palpable, tanto en el mobiliario urbano como en los vehículos que aparcan en la zona del parque de la Milagrosa o en el Rosalía de Castro y cercanías.
Ante esta circunstancia la concejala popular
Teresa Taboada puso en tela de juicio el sistema utilizado por el Ayuntamiento para espantar los estorninos de las zonas de Lugo donde se concentran las aves. La popular reclama que además de las medidas disuasorias el Gobierno Local proceda a la limpieza urgente del mobiliario urbano deteriorado por los excrementos de los estorninos.