Posteriormente, hubo una polémica entre el anterior ministro de Justicia, señor Bermejo, y el anterior gobierno del Bipartito de la Xunta, en que finalmente no se aclaró si el gobierno de Touriño solicitó o no al Estado la creación de estos juzgados. Bermejo decía no haber recibido petición alguna, mientras que PSOE y BNG decían lo contrario desde la Xunta.
Un año después seguimos esperando a que el Estado dote a la ciudad de Lugo de juzgados especializados de violencia y de familia, muy necesarios por la actual situación de saturación de los juzgados de la capital, y la imperiosidad de una especialización de los mismos.