Informe policial.-
Enrique Rozas inició el relatorio de las deficiencias del servicio durante el mes de marzo con un “hoy sí que toca hablar de la policía”.
Según el edil popular “hay más de lo mismo”. El concejal popular dijo estar satisfecho de que el señor Rábade tuviese en cuenta las peticiones insistentes de realizar controles de velocidad y alcoholemia. Rozas sugirió que “de hacerlas, que se hagan bien: programadas y con más frecuencia. "Que sirvan para algo más que estadísticas y propaganda”.
Del informe lo más destacado es que durante un periodo de casi una hora en la noche del domingo 29 de marzo el cuartel permaneció cerrado por falta de efectivos. Los dos únicos policías de barrio que había el turno de noche, encargados del control de la puerta, tuvieron que hacer dos salidas, una de quince minutos y otra de media hora dejando el cuartelillo cerrado.
La situación que ocurre dentro del cuartel de la policía es “esperpéntica”. Rozas afirma que al colocar “a dedo” a un responsable por cada una de las unidades que forman el turno provoca situaciones como las anteriormente descritas. “Antes había un único jefe de turno coordinando todo el servicio, y ahora no hay comunicación entre las unidades y no saben unos lo que están haciendo los otros”.
Enrique Rozas insistió en que la información se consigue trabajando “
sería el colmo que como única fuente utilizásemos lo que nos da el gobierno cuando ni siquiera son capaces de reconocer que me denunciaron”. “
Cómo me voy a fiar de lo que me digan”, puntualizó.