* Las obras en un edificio próximo han originado una roza de unos veinte metros de largo que contaba con autorización de la Consellería de Cultura a través de la Dirección General de Patrimonio.
* Es llamativo que este organismo no considere esta actuación como agresión y sí la construcción de un auditorio en un edificio que no está siquiera en primera línea ni presenta un frente al monumento.