El Grupo Municipal del Partido Popular acusa al gobierno local de “estar de brazos cruzados” ante los conflictos de la policía local. Para Enrique Rozas es “patético” que una ciudad como la de Lugo, con 90.000 habitantes que pagan religiosamente sus impuestos, no dispongan de un servicio de policía excelente.
Esta actitud de “brazos cruzados por parte del Alcalde, del concejal delegado y del director general de la policía local” tiene un claro objetivo: desprestigiar y trasladar toda la responsabilidad de este conflicto únicamente a los agentes de la policía local. Rozas puntualiza que el propio equipo de gobierno reconoció públicamente que no hay policías expedientados y que no existe ninguna situación ilegal. |